Tags

Jueves 12 de diciembre, 2013.

Me levanté a las 6:30 am para terminar de descongelar el denominado “Jamón de Amor”.  En verdad la receta es cambiante.  Todos los años leo aquí y allá, sobre los ingredientes a utilizar.  Este año le agregué un ingrediente nuevo, una media botellita de ron que andaba dando vueltas por la cocina.  Y el proceso, de esta servidora -NO experta en la cocina –  fue como sigue:

Le retiré la piel y la puse al  fondo del recipiente para hornear, le quité la grasa visible y quedó listo para recibir un poco de mostaza picante, bastante azúcar morena,  clavitos de olor,  un buen baño de miel y un buen chorro de ron.   Lo cubrí y lo metí al horno, y he aquí donde radica el meollo del asunto, que todavía no he podido resolver con certeza:  ¿A cuántos grados se hornea un jamón y por cuanto tiempo? de manera que quede bien horneado pero aún jugoso.  Que alguien por favorcito me lo diga.  Me da miedo quemarlo o que quede crudo.  En algunos websites dicen que unos 15 a 20 minutos por libra.  Otros dicen que a 400 grados por 15 minutos y luego bajar a 350 grados… lo cierto que ante la duda… fui cambiando el horno “a según”… es decir, a según iba viendo el jamòn.

Para el glaseado, calenté en una olla, dos latitas de piña, con el almíbar y todo,  2 tarros de jalea de albaricoque (uno con azúcar, otro sin azucar), y las cerezas, con el almíbar y todo, canela, una pizca de maicena y un poco de ron (aunque se me fue casi media botellita por accidente).

Luego de tres horas de horno caliente, lo saqué,  le incorporé los jugos del jamón a la jalea ya caliente,  le puse las piñas encima, y lo bañé con la mezcla.  Casi dos horas más… en total fueron 5 horas de horno, para este jamón de 15 libras.   Las dos últimas horas,  lo bañaba cada 15 minutos con la jalea… El calor del horno es perverso para la salud,  recomiendo utilizar lentes de plástico para protección de los ojos y un buen guante que cubra la mano… y además dejar salir el calor del horno cada vez que lo bañan con jalea.

Apagué el horno, se refrescó por 2.5 horas, antes de su destino final: El tradicional POT LUCK de SAP, versión 2013 (¡50 años de Aniversario y 44 contando!) 

Este domingo debo ir a comprar un cuchillo eléctrico y un termómetro (y aprender a usarlos) para no pasar páramos con estos asuntos en el futuro.

PD:  Javier lo bautizó  hace un par de años como Jamón de Amor porque – en teoría – todo lo que se cocina con amor queda bien.  Pero,  y si no queda bien, mientras se pueda comer… también vale!